PEDRO
FIGARI
(texto del documental escrito por el arquitecto Gabriel
Peluffo Linari)
![]() |
Hijo de
inmigrantes italianos, Pedro Figari Solari nace en
Montevideo en 1861. A los 25 años de edad se gradúa
como doctor en leyes y emprende un largo viaje a Europa
junto a su mujer María de Castro Caravia. Sus primeros ensayos en la pintura surgen en el ámbito doméstico durante las prolongadas estadías en la Quinta de Castro, en el Prado Oriental, a orillas del arroyo Miguelete. |
![]() |
Hacia 1900,
Montevideo se transforma bajo los efectos de la
modernización, por la llegada de nuevos inmigrantes y la
paulatina consolidación de la vida institucional. En ese
nuevo clima social, Pedro Figari desarrolla su
pensamiento humanista en el campo del derecho penal, el
ejercicio periodístico y la enseñanza artística e
industrial. A los 56 años de edad comienza una decisiva etapa de su vida: la de pintor. Pero no vuelve a la pintura despreocupada de sus comienzos: ahora busca representarse en una pintura de ideas capaz de construir -al mismo tiempo- una memoria de la cultura rioplatense. Al principio Figari intenta dar forma a ciertos estados psicológicos a los que llama: codicia, lujuria, estolidez y con los que poco a poco irá poblando las escenas de un paisaje arcaico, primitivista. En ese paisaje con frecuencia aparecen cielos poblados por figuras: animales o árboles y rocas con miradas humanas comentando la unidad esencial de todas las cosas. |
![]() |
BUENOS AIRES - 1921Pedro Figari se instala con su hijo Juan Carlos en Buenos Aires donde pintan escenas de la Pampa, motivos federales y salones de la ciudad colonial. En la capital porteña desarrolla definitivamente el repertorio de temas y de recursos técnicos del que fluirán todas sus imágenes en los siguientes años. Es como enamorado de la leyenda racial rioplatina que me apliqué a pintar, pretendiendo colocarla en su propio ropaje y ambiente. (*) |
![]() |
PARIS - 1925 Una vez que se instala en París, Figari construye esos motivos con las ausencias y los mitos de una memoria social que sólo él convoca. Sus borrosas figuras de gauchos y negros son embriones de energía social fusionados con la naturaleza. Pero al mismo tiempo son, para el pintor, trazos de una humanidad que interroga al mundo moderno. He ido directamente a pintar sensaciones en vez de pintar cosas... buscando que desaparezcan lo más posible el esfuerzo técnico para dar paso al estado mental del artista (*) Un aliento de humor y de piedad atraviesa los salones coloniales y convierte en notas de ironía social la conducta festiva y mímica de los negros. Lo que aparentemente es ingenuidad y primitivismo, decía el propio Figari, se concilia con humorismo y malicias. Nuestra civilización multicéfala, incongruente, separa la vida humana de la realidad sustancial. (*) |
![]() |
Figari muere en
Montevideo el 24 de julio de 1938, cuatro años después
que regresara de París cargando baúles de imágenes que
ansiaba radicar en su tierra natal. En esa época la crisis política y la desenfrenada carrera hacia la Segunda Guerra Mundial alejaban cada vez más a los artistas uruguayos de aquel fervor nativista que la pintura de Figari contribuyó a fundar en los años 20. En 1945 la figura del pintor comienza a perfilarse como un mito nacional. El gobierno uruguayo a pleno le rinde homenaje con una amplia exposición retrospectiva de su pintura. Sin embargo la obra intelectual de Figari será revalorizada en forma tardía. La vigencia polémica de sus ideas adquiere una nueva fuerza en tiempos críticos para el diálogo entre globalización y localismos. |
(*) Citas pertenecientes a Pedro Figari |
Noticias | Catálogo | Servicios | Enlaces | Búsqueda | Contactar | Inicio
![]()
![]()
Envíe mail a
daniel@imagenes.org
con preguntas o comentarios acerca de este sitio Web.
Ultima modificación: 02/07/03
Estadísticas del Servidor