El
video se titula simplemente Figari y merece figurar
en el estante de toda videoteca que tenga en cuenta
el arte plástico. En primer lugar, la divulgación
de los maestros nacionales a través de estos medios
puede convertirse en una envidiable herramienta
popularizadora del talento creador. En segundo lugar,
los aspectos menos celebrados de la vida de una
personalidad múltiple como Figari, pueden surgir de
un vistazo facetado como éste. En tercer lugar, el
esmero y el rigor con que se armó la evocación
figariana justifican el variado respaldo que tuvo la
producción, apoyada por el Fondo Capital de la IMM,
la Fundación Bankboston, el sello de IMAGENES y la
Asociación de Amigos del Museo Blanes.
Diez
minutos de metraje son poca cosa para un pintor
perdurable que además fue abogado, escritor,
planificador y educador. Pero gracias a los textos y
la coordinación de Gabriel Peluffo, la dirección de
Alvaro Zinno, la producción de Mario Jacob, la fotografía de
Fabián Oliver y la realización gráfica del propio
Zinno junto a Adriana Amejeiras y Pablo Fernández,
lo fundamental está mostrado o está dicho en este
brevario de inusual exigencia que podrá servir en
adelante como pequeño modelo en la materia.
Publicado
por el diario El País de Montevideo
(17/11/99)
Texto-locución del
documental